Beneficios de jugar tenis una vez a la semana y por qué este deporte puede transformar tu salud física y mental

Descubre porqué incorporar a tu rutina semanal podría ayudarte a mejorar tu salud (más de lo que crees)

Cortesía: Jon Buckle para Rolex.

El tenis no se está poniendo de moda —aunque lo parezca— la realidad es que este deporte se ha mantenido a lo largo de los años como una de las actividades físicas más completas para mejorar la salud de nuestro organismo. Sus beneficios marcan una gran diferencia tanto en la condición física como en la resistencia cardiovascular, así como el incremento de fuerza muscular e incluso mejora la calidad del descanso, todo esto gracias a la combinación de movimientos explosivos, desplazamientos constantes, coordinación estrategia y concentración. Cada partido o incluso sesión de boleo se convierte en un entrenamiento integral capaz de activar prácticamente todos los grupos musculares mientras estimula el cerebro y fortalece la capacidad de reacción.

A diferencia de otros ejercicios repetitivos, el tenis mantiene al cuerpo y a la mente en constante desafío. Durante las últimas dos décadas, universidades, organizaciones médicas y federaciones internacionales han analizado cómo este deporte impacta la salud ya que cada punto exige tomar decisiones en cuestión de segundos, anticipar los movimientos del rival y adaptarse continuamente a diferentes situaciones de juego, haciendo que una hora en la cancha se sienta dinámica y entretenida mientras trabajas la densidad ósea, funciones cerebrales y por qué no, la longevidad. Una persona promedio puede quemar entre 350 hasta 700 calorías en una hora de tenis recreativo, mientras que un partido de alta intensidad puede superar las 900 calorías dependiendo, claro, del peso corporal, el nivel del juego y la duración del encuentro.

Cuáles son los beneficios reales de jugar tenis

1. El tenis fortalece tu corazón

Cada partido de tenis funciona como un entrenamiento interválico natural, ya que combina esfuerzos de alta intensidad con breves periodos de recuperación. Esta dinámica eleva la frecuencia cardíaca mediante desplazamientos, aceleraciones y cambios constantes de ritmo, obligando al corazón a trabajar de manera más eficiente, mejorando el consumo máximo de oxígeno y fortaleciendo todo el sistema cardiovascular. De acuerdo con una revisión publicada en el British Journal of Sports Medicine, las personas que practican tenis de forma regular presentan una mejor condición aeróbica, perfiles lipídicos más saludables y un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares en comparación con quienes llevan una vida sedentaria. Además, incorporar una sesión semanal puede contribuir a mejorar la circulación sanguínea, favorecer una presión arterial saludable y aumentar la capacidad pulmonar, convirtiendo al tenis en una de las actividades más completas para cuidar la salud del corazón

Cortesía: Antoine Couvercelle para Rolex.

Cortesía: Jon Buckle para Rolex.

2. Cómo el tenis ayuda a fortalecer los huesos y prevenir la osteoporosis

A diferencia de actividades que se enfocan en una sola parte del cuerpo, el tenis activa prácticamente todos los grupos musculares en cada punto. Las piernas generan la potencia para los desplazamientos, el abdomen estabiliza el cuerpo, la espalda participa en las rotaciones y los hombros, brazos y antebrazos trabajan de forma constante durante los saques y los intercambios. A esto se suman los cambios de dirección, aceleraciones, frenadas y movimientos laterales, que fortalecen tanto los músculos principales como los estabilizadores, mejorando el equilibrio, la coordinación, la movilidad y ayudando a prevenir lesiones. Además, al tratarse de un deporte de impacto, el tenis estimula la formación de tejido óseo. Diversas investigaciones han demostrado que quienes lo practican con regularidad presentan una mayor densidad mineral ósea, especialmente en la columna lumbar, las piernas y el brazo dominante, un beneficio que puede contribuir a reducir el riesgo de osteoporosis y mantener unos huesos más fuertes con el paso de los años.

3. Deportes como el tenis mejoran la salud mental y mantien un cerebro activo

En cada punto, el cerebro trabaja a gran velocidad para anticipar la trayectoria de la pelota, calcular distancias, coordinar movimientos y tomar decisiones tácticas en apenas unos segundos. Esta combinación de ejercicio físico y estimulación cognitiva fortalece funciones como la atención, la memoria de trabajo, la coordinación y la velocidad de reacción, mientras que el aprendizaje constante y la capacidad de adaptación mantienen la mente en permanente entrenamiento. Al mismo tiempo, durante la actividad física el organismo libera endorfinas, serotonina y otros neurotransmisores asociados con el bienestar, lo que ayuda a reducir el estrés, disminuir la ansiedad y mejorar el estado de ánimo. De acuerdo con especialistas de la Harvard T.H. Chan School of Public Health, la combinación de desafío mental, actividad física e interacción social que caracteriza a los deportes de raqueta podría explicar parte de los beneficios cognitivos que se observan en quienes los practican regularmente.

 

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4. Cómo puedo perder peso jugando tenis una vez por semana

Si tu objetivo es perder peso, jugar tenis una vez por semana puede ser un excelente punto de partida, especialmente si se complementa con una alimentación equilibrada y un estilo de vida activo. Una de las razones por las que este deporte resulta tan efectivo es su alta demanda energética; dependiendo de la intensidad del juego, la duración del partido y el peso corporal de cada persona, una sesión de una hora puede representar un gasto de entre 350 y 700 calorías, e incluso superar esa cifra en partidos de mayor intensidad. Además de favorecer el déficit calórico necesario para la pérdida de grasa, el tenis alterna periodos de alta intensidad con momentos de recuperación activa, un tipo de esfuerzo que ayuda a preservar la masa muscular mientras mejora la resistencia cardiovascular. Mantener la masa muscular es fundamental para conservar un metabolismo saludable y favorecer una mejor composición corporal a largo plazo. Aunque jugar una vez por semana por sí solo difícilmente generará una pérdida de peso significativa, sí puede convertirse en un hábito sostenible que, combinado con una buena alimentación y otras formas de actividad física durante la semana, contribuya de manera importante a alcanzar y mantener un peso saludable.

5. El tenis puede contribuir a una vida más larga

Además de mejorar la condición física y el bienestar diario, la ciencia sugiere que practicar tenis de forma regular también podría estar asociado con una mayor longevidad. Uno de los estudios más reconocidos en este ámbito, el Copenhagen City Heart Study, siguió durante aproximadamente 25 años a más de 8,500 personas y encontró que quienes practicaban deportes de raqueta presentaban la mayor esperanza de vida entre todas las actividades analizadas. En particular, el tenis se asoció con un promedio de 9.7 años adicionales de vida en comparación con las personas sedentarias. Si bien este estudio identifica una asociación y no una relación directa de causa y efecto, los investigadores ajustaron los resultados considerando diversos factores relacionados con la salud y el estilo de vida. Más recientemente, especialistas de la Harvard T.H. Chan School of Public Health señalaron que los deportes de raqueta aparecen de forma consistente entre las actividades vinculadas con un menor riesgo de muerte prematura, una ventaja que podría explicarse por su capacidad para combinar ejercicio cardiovascular, fortalecimiento muscular, coordinación, estimulación cognitiva e interacción social en una sola disciplina.

Cortesía: Jon Buckle para Rolex.

Cómo recuperarse después de jugar tenis

Tan importante como el tiempo que pasas en la cancha es la forma en que cuidas tu cuerpo una vez termina el partido. La recuperación muscular permite reparar las fibras que trabajaron durante el ejercicio, reponer las reservas de energía y reducir la fatiga para que el organismo pueda adaptarse al esfuerzo realizado. Por ello, tanto jugadores profesionales como especialistas en ciencias del deporte priorizan hábitos como mantenerse bien hidratado, consumir una combinación de proteínas y carbohidratos después del ejercicio para favorecer la recuperación muscular, dormir entre siete y nueve horas por noche y realizar ejercicios de movilidad o estiramientos suaves cuando la frecuencia cardíaca haya vuelto a la normalidad. Estos hábitos no solamente ayudan a disminuir el riesgo de lesiones, sino que también permiten regresar a la cancha con mayor energía y un mejor rendimiento.

Más allá de la competencia o del nivel de juego, el tenis demuestra que el movimiento puede ser una de las mejores herramientas para cuidar la salud. Es un deporte que fortalece el corazón, desarrolla fuerza y coordinación, estimula el cerebro, ayuda a controlar el peso y favorece el bienestar emocional, mientras ofrece una experiencia social difícil de encontrar en otras disciplinas. Cuando la práctica constante se acompaña de una buena alimentación, una recuperación adecuada y un descanso de calidad, los beneficios se multiplican y pueden mantenerse durante toda la vida.


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