Lucien Laviscount, el nuevo gentleman driver que no sabías que necesitabas
De la pantalla al paddock: Lucien Laviscount es el actor británico que conecta lujo, velocidad y nueva masculinidad
Cortesía: Greg Williams Photography para Bentley Motors.
Para los verdaderos observadores —aquellos que entienden el automovilismo como un lenguaje cultural y no sólo como un deporte— la relación de Lucien Laviscount con los autos no es oportunista ni circunstancial: es coherente, orgánica y perfectamente trazable. No aparece de la nada, ni responde a una tendencia pasajera. Se construye escena a escena, evento a evento.
Uno de los momentos más icónicos ocurre en Emily in Paris, temporada 3, episodio 6, cuando un McLaren Artura se convierte en un elemento narrativo central. Alfie (Laviscount) es quien conduce el superdeportivo, y la elección del auto funciona como una extensión natural del personaje. Elegante, contemporáneo, preciso. En esa escena se refuerza algo que ya intuíamos: tanto el personaje como el actor comparten una afinidad genuina con el mundo automotriz, una sensibilidad que va más allá de la estética y se instala en el estilo de vida.
Esa conexión se reafirma fuera de la pantalla. Laviscount es un rostro recurrente en el paddock de la Formula 1, en el Goodwood Festival of Speed y en los espacios donde el automóvil se celebra como cultura. No como invitado ocasional, sino como parte del ecosistema. Su presencia se ha vuelto familiar en un entorno en el que la autenticidad es clave y en el cual no todos logran permanecer.
De ahí que sus recientes nombramientos como embajador de Bentley Motors y del Campeonato Mundial de Formula E no se sientan forzados, sino inevitables. Lucien Laviscount no es piloto profesional —y precisamente ahí reside su fortaleza—. Su rol es otro: el de un gentleman driver cultural, una figura puente entre el automovilismo, la moda, el entretenimiento y el lujo contemporáneo. Alguien que entiende el valor simbólico del automóvil en la narrativa moderna.
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Para la temporada 2025/26, que dio inicio en São Paulo, pasó por México y ahora se dirige a Miami, la Formula E decidió que él fuera uno de sus rostros principales. En Miami, Laviscount tendrá su primera participación oficial como embajador de la serie, marcando un punto clave en su relación con el campeonato eléctrico. Más allá del alcance mediático, su presencia encaja con precisión ya que comparte los valores de innovación, sostenibilidad y una visión de futuro que no sacrifica estilo ni carácter.
Mientras la Formula E representa el mañana, su alianza con Bentley habla de legado. De raíces. De continuidad. “Crecí en el norte de Inglaterra, con la fábrica de Bentley a la vuelta de la esquina. Por aquel entonces, conducir uno parecía un sueño lejano. Me enamoré de mi oficio y me concentré en él, trabajando constantemente para superarme y convertirme en la persona que aspiro a ser, sin perder nunca de vista mis orígenes. Esa misma mentalidad es lo que Bentley representa para mí. Una marca construida sobre la innovación, con la valentía de ser diferente sin desviarse jamás de su legado. Sobre todo, son las personas que la respaldan, los hombres, mujeres y familias cuya dedicación ha convertido a Bentley en lo que es hoy”, compartió el actor en sus redes sociales. Su mensaje no es aspiracional en el sentido superficial, sino profundamente humano: trabajo constante, respeto por el origen y una ambición guiada por valores. Exactamente los mismos principios que Bentley ha defendido durante más de un siglo.
Sin duda, Lucien Laviscount se consolida como el rostro masculino de una nueva sensibilidad automotriz. Una que entiende el lujo como experiencia, la velocidad como expresión cultural y la sostenibilidad como parte del discurso, no como adorno.