La historia del trofeo de la Copa Mundial de la FIFA y su alianza con Louis Vuitton
Desde el histórico trofeo Jules Rimet hasta la actual copa diseñada por Silvio Gazzaniga, esta es la historia del premio más codiciado del fútbol
Cortesía: Louis Vuitton.
Cada cuatro años, la Copa Mundial de la FIFA nos regala grandes historias y una de las más esperadas es quién levantará el trofeo más codiciado en el mundo del deporte. Este momento, que ha inmortalizado a leyendas como Pelé, Diego Armando Maradona, Zinedine Zidane, Iker Casillas, Lionel Messi y muchas otras figuras del futbol, representa la culminación de años de esfuerzo, pero detrás de este objeto tan codiciado existe un legado que combina arte, diseño, tradición y, en tiempos recientes, una estrecha relación con el universo del lujo. Con un peso de 6.175 kg —de los cuales cinco corresponden a oro macizo de 18 quilates—, su silueta es sinónimo de excelencia y se convierte en un símbolo cultural capaz de despertar emociones incluso entre quienes no siguen el deporte de manera habitual. Por ello, no es de extrañarse que, desde 2010, la casa de moda Louis Vuitton asumió la responsabilidad de crear el baúl oficial que transporta y resguarda el trofeo durante las finales del torneo.
Sin embargo, la copa que actualmente todos identificamos no fue la primera. Desde la creación del campeonato en 1930, la FIFA ha utilizado dos trofeos diferentes; el primero fue el histórico Trofeo Jules Rimet, una pieza inspirada en la diosa griega Niké que acompañó al torneo durante cuatro décadas y protagonizó algunos de los episodios más extraordinarios de la historia del deporte. Tras la conquista definitiva de brasil en 1970, la FIFA decidió crear un nuevo símbolo para la máxima competencia de fútbol, dando origen al galardón que actualmente levantan los campeones del mundo.
Con el paso del tiempo, la importancia de esta copa también la convirtió en un objeto que debía ser protegido con el mismo nivel de exclusividad que representa. Fue así como Louis Vuitton asumió la responsabilidad de crear el baúl oficial que transporta y resguarda el trofeo durante las finales de la Copa Mundial, una tradición que continúa rumbo a la edición de 2026. La alianza entre la FIFA y la histórica Maison francesa confirma que el premio más importante del futbol también forma parte del universo del diseño, el lujo y el savoir-faire.
¿Cuál fue el primer trofeo de la Copa Mundial de la FIFA? La historia del Trofeo Jules Rimet
Originalmente bautizado como Victoria, y antes de que existiera la copa que actualmente conocemos, el máximo premio del fútbol mundial era el Trofeo Jules Rimet. El nombre de ‘Victoria’ lo recibió en honor a la diosa griega Niké —símbolo de triunfo— aunque en 1946 fue nombrado oficialmente para reconocer al entonces presidente de la FIFA, Jules Rimet, principal impulsor de la creación de la Copa Mundial.
Diseñado por el escultor francés Abel Lafleur, el trofeo estaba elaborado en plata esterlina recubierta de oro y descansaba sobre una base de lapislázuli azul. Con apenas 35 centímetros de altura y un peso cercano a los cuatro kilogramos, mostraba a Niké sosteniendo una copa octagonal; su debut ocurrió en la Copa Mundial de 1930, celebrada en Uruguay. Para llegar a Sudamérica, el trofeo cuzó el Atlántico a bordo del histórico transatlántico Conte Verde, el mismo barco que transportó a Jules Rimet y a las selecciones de Francia, Bélgica y Rumania hasta Montevideo, donde Uruguay levantó por primera vez la copa frente a su afición.
Cortesía: Getty Images.
La historia del Trofeo Jules Rimet estuvo marcada por episodios dignos de una película como por ejemplo, aquel cuando durante la Segunda Guerra Mundial fue ocultado por Ottorino Barassi, vicepresidente de la FIFA y presidente de la Federación Italiana de Fútbol, lo escondió dentro de una caja de zapatos bajo su cama para evitar que las tropas nazis lo encontraran. Décadas después, en 1966, el trofeo volvió a convertirse en noticia cuando fue robado durante una exhibición en el Westminster Central Hall de Londres, apenas cuatro meses antes del Mundial de Inglaterra. La desaparición conmocionó al mundo, pero siete días después un perro llamado Pickles encontró la copa envuelta en papel periódico entre unos arbustos, convirtiéndose en uno de los héroes más inesperados en la historia del futbol.
A raíz de aquel incidente, la Federación Inglesa ordenó fabricar discretamente una réplica que pudiera utilizarse durante las celebraciones oficiales, una medida que más adelante sería adoptada por la FIFA para proteger el trofeo moderno. El capítulo final del Trofeo Jules Rimet llegó en 1970 cuando Brasil conquistó su tercer campeonato mundial y, conforme al reglamento establecido décadas antes por Jules Rimet, obtuvo el derecho de conservar la copa original para siempre. Sin embargo, la historia tuvo un desenlace trágico. En 1983, el trofeo fue robado nuevamente de la sede de la Confederación Brasileña de Futbol en Río de Janeiro y jamás volvió a recuperarse; las investigaciones concluyeron que probablemente fue fundido por los ladrones, poniendo fin definitivo a uno de los objetos más importantes en la historia del deporte.
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¿Cómo es el trofeo actual de la Copa Mundial de la FIFA?
La despedida del Trofeo Jules Rimet obligó a la FIFA a crear un nuevo símbolo para el campeonato más importante del futbol. Poco después del Mundial de México 1970, el organismo lanzó un concurso internacional para encontrar el diseño que representaría el inicio de una nueva era, más de 50 propuestas provenientes de siete países fueron evaluadas hasta que el proyecto del escultor italiano Silvio Gazzaniga fue elegido como el ganador. Fabricada por la firma italiana GDE Bertoni, la nueva Copa Mundial de la FIFA debutó oficialmente en Alemania 1974 y desde entonces ha acompañado a cada campeón del mundo. A diferencia de su predecesora, el diseño abandona la figura clásica de una diosa para representar a dos personas elevando el planeta Tierra, una metáfora del alcance universal que había adquirido el fútbol.
La copa mide 36.8 centímetros de altura y pesa 6.175 kilogramos y está elaborada con cinco kilogramos de oro macizo de 18 quilates y descansa sobre una base de malaquita verde, una piedra natural que aporta el característico contraste de color. En la parte frontal puede leerse la inscripción FIFA World Cup, mientras que en la base se encuentran grabados los nombres de todas las selecciones campeonas desde 1974, escritos en el idioma original de cada país.
¿Por qué Louis Vuitton protege el trofeo del Mundial?
Cuando el trofeo de la Copa Mundial de la FIFA aparece sobre el terreno de juego antes de una final, no lo hace solo. Desde 2010, la copa realiza su entrada resguardada en un baúl creado exclusivamente por Louis Vuitton, una tradición que ha convertido a la casa francesa en parte de uno de los rituales más emblemáticos del futbol mundial. La relación comenzó con la Copa Mundial de Sudáfrica 2010, cuando la casa fue invitada por la FIFA a diseñar un baúl capaz de proteger durante sus traslados el trofeo más importante del deporte, dicha colaboración unió dos universos que están en constante búsqueda de la excelencia, la artesanía y la celebración de quienes alcanzan la cima de su disciplina. De ahí en adelante, la imagen del baúl abriéndose para revelar la copa se ha convertido en una escena inseparable de cada final mundialista.
Para la Copa Mundial de la FIFA 2026, la firma presentó un baúl completamente diseñado a la medida del trofeo, elaborado por sus artesanos en los históricos talleres de Asnières-sur-Seine, en las afueras de París, donde desde hace más de un siglo se producen algunas de las piezas más exclusivas de la casa francesa.
Cortesía: Louis Vuitton.
Cortesía: Louis Vuitton.
El baúl conserva el inconfundible canvas Monogram de Louis Vuitton y está decorado con una gran "V" dorada pintada a mano, un detalle que hace referencia tanto a Victory como a Vuitton. Los acabados incluyen ribetes de cuero natural, esquinas reforzadas, cerraduras y herrajes de latón con acabado dorado, elementos inspirados en los baúles de viaje que la Maison fabrica desde el siglo XIX. En el interior, el trofeo descansa sobre un revestimiento de piel beige diseñado específicamente para garantizar su protección durante el transporte y las ceremonias oficiales. La primera aparición del nuevo baúl tendrá lugar durante la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Nueva York, cuando será llevado al terreno de juego por embajadores de Louis Vuitton junto a una leyenda de la FIFA, siguiendo un protocolo que ya forma parte de la identidad visual del torneo.
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