Por qué el deporte se está convirtiendo en el laboratorio más importante para las marcas de belleza
Más allá de las estadísticas y los podios, el deporte está emergiendo como el nuevo campo de pruebas para una industria que busca soluciones capaces de resistir las condiciones más extremas
Cortesía: ISDIN.
Si bien la industria de la belleza nunca ha sido ajena al deporte, durante décadas encontró sus principales fuentes de inspiración en las pasarelas, las alfombras rojas y el mundo del entretenimiento. Era aquí cuando se definían tendencias, se construían ideales estéticos y se presentaban los productos que más tarde llegarían al consumidor final. Sin embargo, como ocurre con casi todos los aspectos de la cultura contemporánea, esa dinámica ha evolucionado considerablemente. Actualmente, las tendencias ya no nacen exclusivamente en una habitación repleta de editores; también surgen de las calles, de las comunidades digitales y de aquello que millones de personas consumen diariamente en redes sociales. En medio de esta transformación, existe un territorio cuya relevancia no ha dejado de crecer y ese es el deporte. Convertido en uno de los escaparates de lujo más influyentes de la actualidad, cada vez son más las Casas y firmas especializadas que buscan formar parte de él, no sólo para integrarse a su universo, sino para desarrollar innovación y productos que nacen directamente de algunos de los escenarios deportivos más exclusivos y exigentes del mundo.
Y, aunque lo pareciera, en realidad la razón es muy sencilla. Un atleta profesional vive diariamente situaciones que ponen a prueba la piel, el pelo y el cuerpo en general de una manera que nosotros los mortales rara vez experimentamos. Horas de exposición solar, contaminación ambiental, cambios en la temperatura o altura debido a los viajes, fricción repetitiva, sudor constante y el estrés físico convierten al deporte –sea cual sea la disciplina– en uno de los entornos más exigentes para cualquier producto de cuidado personal. Lo interesante es que esta evolución ya no se limita a incorporar deportistas como embajadores, la conversación ha madurado y actualmente se busca desarrollar productos junto a quienes entiende de primera mano cómo responde el cuerpo bajo presión.
Productos de belleza que se desarrollan a partir de colaboraciones con deportistas
Uno de los ejemplos más interesantes es el de TIVA, una startup francesa que recientemente anunció una ronda de inversión de 525 mil euros para impulsar una categoría que se define como performance cosmetics. La idea detrás de la compañía resulta particularmente reveladora porque plantea que factores aparentemente secundarios como el agarre, la sudoración, la fricción o el daño cutáneo pueden tener un impacto directo en el rendimiento deportivo. Su filosofía parte de una observación sencilla en la cual el rendimiento de un atleta no depende únicamente del entrenamiento, la nutrición o la recuperación, también depende de cómo interactúa el cuerpo con su entorno. Por ello, sus productos son desarrollados y probados directamente con atletas durante entrenamientos y competiciones reales como la tenista Elina Svitolina quien es una parte activa en la creación de cada lanzamiento.
Cortesía: TIVA.
Cortesía: TIVA.
Por su parte, la colaboración entre ISDIN y Carlos Alcaraz, demuestra cómo la protección solar está evolucionando hacia soluciones específicamente diseñadas para quienes pasan horas al aire libre. Se incluyen tecnologías enfocadas en combatir el estrés térmico, el exceso de grasa y los radicales libres generados por la exposición solar que nacen directamente de la experiencia de los deportistas. En este contexto, el protector solar deja de percibirse como un complemento de una rutina de belleza y se convierte en una herramienta de rendimiento y prevención. Y es que, la conversación sobre el daño de los rayos UV ha sido una constante en diferentes mundos, pero ningún otro te expone tanto a sus efectos como el practicar o competir en pleno rayo de sol de mediodía; la alianza entre La Roche-Posay y Jannik Sinner, por ejemplo, pone sobre la mesa el hecho de que más allá de cualquier discurso estético, la protección de la piel es una cuestión de salud a largo plazo. Resulta significativo que una de las marcas dermatológicas más reconocidas en el mundo haya encontrado en el tenis una plataforma natural para reforzar este mensaje.
Más allá de la pista: estas son las marcas de belleza que se buscan un posicionamiento real en el mundo del automovilismo
Con el boom que vive el automovilismo a nivel global, independientemente de la categoría, cada vez son más las firmas de belleza que buscan formar parte de este universo. Algunas lo hacen a través de activaciones dentro de los circuitos, otras mediante alianzas con pilotos y equipos, e incluso existen casos en los que la identidad visual de una marca termina formando parte del propio monoplaza. Sin embargo, reducir este fenómeno a una simple presencia dentro del deporte sería ignorar una transformación mucho más profunda que está ocurriendo dentro de la industria.
Cortesía: F1 Academy.
La asociación entre Sephora y F1 Academy es uno de los ejemplos más reveladores de esta evolución. Lo que Sephora ha entendido es que las nuevas generaciones de atletas no separan el rendimiento de la identidad personal, la confianza, la individualidad y la expresión propia forman parte de la manera en que una deportista se presenta ante el mundo, tanto dentro como fuera de la pista. Su presencia dentro de F1 Academy va más allá de acompañar una categoría femenina. La firma participa activamente en la experiencia que rodea al campeonato mediante espacios de hospitalidad, experiencias para los aficionados y el respaldo a nuevas figuras como la española Natalia Granada. La decisión resulta significativa porque demuestra que la belleza ya no observa únicamente a las grandes estrellas consolidadas; también busca acompañar el desarrollo de las futuras generaciones de talento.
Por otro lado, e.l.f. Cosmetics ofrece una lectura distinta, aunque igualmente relevante. Su alianza con Katherine Legge y el Indianapolis Motor Speedway pone el foco en una realidad mucho más tangible en el cual las exigencias físicas y ambientales que rodean al deporte moderno. Mientras Sephora explora la relación entre identidad y rendimiento, e.l.f., como TIVA, observa el deporte como un entorno en el que los productos deben demostrar su eficacia en condiciones reales. La decisión de e.l.f. SKIN de distribuir protección solar durante las 500 Millas de Indianapolis es interesante porque responde a una necesidad genuina tanto para los aficionados como para quienes compiten. Un evento de esta magnitud implica pasar horas bajo el sol, enfrentando altas temperaturas y exposición constante a los rayos UV, sin mencionar que el clima en Indianápolis es tan cambiante que puedes exponer tu piel a diferentes estilos de estrés cutáneo en cuestión de horas. Miles de personas viven durante horas bajo las mismas condiciones ambientales que los propios atletas, convirtiendo estos escenarios en espacios ideales para entender cómo interactúan realmente los consumidores con determinados productos.
Cortesía: Walt Kuhn para Penske Entertainment.
Cortesía: Chris Owens para Penske Entertainment.
Mientras tanto, la Formula 1 continúa demostrando que esta relación puede expandirse a otros rubros de la industria de la belleza con la incorporación de Carlos Sainz y Charles Leclerc a L'Oréal Paris la cual refleja cómo valores como la disciplina, la constancia, la resiliencia y la búsqueda permanente de la excelencia encajan de forma natural con la evolución de la belleza masculina contemporánea. La conversación ya no gira exclusivamente en torno a la apariencia, sino alrededor de hábitos, autocuidado y confianza. Algo similar ocurre con Givenchy y Pierre Gasly o con AMAFFI y George Russell. En ambos casos, el atractivo de estas figuras trasciende la popularidad que poseen dentro de la Formula 1 y que representan un estilo de vida construido alrededor de la precisión, la preparación meticulosa, el lujo deportivo y la capacidad de rendir bajo presión extrema. Son características que históricamente asociábamos al deporte, pero que actualmente también forman parte del lenguaje de una industria que entiende que la belleza moderna está cada vez más ligada al bienestar, la disciplina y el rendimiento.
Chanel Beauty también ha encontrado en el deporte un espacio para ampliar la conversación sobre lo que significa la belleza en la actualidad. A través de iniciativas como CC League by Chanel Beauty, la Maison reunió a un grupo de jóvenes atletas provenientes de disciplinas tan diversas como el baloncesto, los clavados, el patinaje de velocidad, el salto con pértiga y la esgrima, construyendo una plataforma que pone en valor historias de disciplina, crecimiento personal y excelencia deportiva. La relevancia de esta iniciativa radica en los perfiles que Chanel decidió destacar. Entre ellos se encuentra la clavadista mexicana Gaby Agúndez, medallista olímpica cuya carrera ha estado marcada por la constancia y la capacidad de competir al más alto nivel internacional. Junto a ella aparecen figuras como Marie-Julie Bonnin, campeona mundial indoor de salto con pértiga; la patinadora de velocidad surcoreana Gilli Kim; la esgrimista hongkonesa Janelle Leung; y otras jóvenes atletas que representan distintas culturas, disciplinas y caminos hacia el éxito.
Lejos de centrarse únicamente en los resultados deportivos, Chanel pone atención en las historias que existen detrás de cada logro y en la disciplina necesaria para entrenar durante años, la confianza para competir bajo presión, la capacidad de superar obstáculos y el compromiso diario con la mejora continua son valores que la Maison identifica como parte fundamental de la belleza contemporánea. La iniciativa también refleja una evolución dentro de la propia industria de la belleza la cual durante décadas estuvo asociada principalmente a estándares visuales y que ahora el deporte la convierte en un entorno natural para encontrar referentes que encarnan estos principios de manera genuina. Al reunir atletas de diferentes partes del mundo y disciplinas completamente distintas, Chanel Beauty reconoce que no existe una única forma de expresar fortaleza o confianza. Cada una de estas mujeres representa una visión particular de la excelencia, demostrando que la belleza contemporánea puede encontrarse tanto en la gracia de una clavadista como en la precisión de una esgrimista o en la velocidad de una patinadora.
Cuando la belleza es capaz de responder a las exigencias del deporte de alto rendimiento, deja de ser únicamente una cuestión estética para convertirse en una herramienta de bienestar, confianza y desempeño. Ese es el motivo por el que algunas de las firmas más importantes del mundo ya no observan el deporte desde la distancia sino que forman parte de él.
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