Laureus 2026: los relojes que dominaron la alfombra roja del deporte mundial
Los Laureus World Sports Awards 2026 también se convirtieron en una pasarela de alta relojería; Entre complicaciones excepcionales, piezas de archivo y ejecuciones contemporáneas, estos fueron los relojes que definieron la noche
Cortesía: Getty Images Laureus World Sports Awards Ltd y de las marcas.
Como ocurre con las grandes noches de Hollywood, los Laureus World Sports Awards ofrecieron mucho más que trofeos: una curaduría impecable de talento, narrativa y estilo en la cual cada detalle cuenta. Considerados el máximo reconocimiento del deporte internacional desde su creación en el año 2000, estos premios reúnen a los atletas más influyentes del planeta —de campeones olímpicos a figuras del fútbol, el tenis y la Formula 1— en una gala que celebra tanto el rendimiento como el impacto cultural del deporte. Elegidos por la Laureus World Sports Academy, un jurado compuesto por leyendas, los ganadores encarnan la excelencia absoluta; pero en paralelo, la alfombra roja se consolida como un escaparate en el que tanto moda, como lujo y relojería dialogan al mismo nivel que la competencia.
Y si algo quedó claro en la edición 2026, es que los relojes estuvieron a la altura del espectáculo. Como en las premiaciones más relevantes, existió espacio para todo: desde íconos consagrados de la relojería suiza hasta piezas contemporáneas con complicaciones de alto nivel que sorprendieron por su audacia. Los clásicos mantuvieron su lugar —impecables, atemporales— mientras nuevas interpretaciones y ejecuciones más arriesgadas aportaron frescura a la conversación. El resultado: una selección que confirma que el lenguaje del lujo también se escribe en clave deportiva, con la muñeca como protagonista silenciosa de una noche en la que cada elección cuenta una historia.
Carlos Alcaraz — Rolex Cosmograph Daytona Le Mans
Cortesía: Instagram.
El tenista español elevó el código del black tie con un Rolex Cosmograph Daytona Le Mans, una de las piezas más codiciadas de la manufactura. Creado para celebrar el centenario de la mítica carrera de resistencia, este reloj encapsula la obsesión de Rolex por la precisión y la historia.
Su caja en oro blanco de 18 quilates se equilibra con una luneta Cerachrom negra profundamente técnica, mientras que el “100” en rojo en la escala taquimétrica introduce un guiño simbólico que lo convierte en pieza de conversación inmediata. El contraste del dial negro con subesferas blancas evoca modelos vintage, pero es el calibre 4132 —visible a través del fondo de zafiro— el que confirma su estatus como objeto de culto contemporáneo. Una elección que habla de legado, pero también de ambición.
Aryna Sabalenka — Audemars Piguet Royal Oak Tourbillon
Cortesía: Instagram.
Sabalenka apostó por una de las interpretaciones más refinadas del Royal Oak: el Audemars Piguet Royal Oak Selfwinding Flying Tourbillon 37 mm. Ultradelgado, preciso y visualmente hipnótico, este modelo representa la evolución técnica de una de las siluetas más icónicas del diseño industrial.
El dial “Petite Tapisserie” en tono ciruela aporta una dimensión inesperada, mientras que el tourbillon volante —una de las complicaciones más complejas de ejecutar— parece flotar con ligereza absoluta. En acero inoxidable, pero con una presencia que trasciende materiales, este reloj confirma que la verdadera opulencia está en la ingeniería.
Eileen Gu — IWC Ingenieur Automatic 35
Cortesía: Instagram.
Entre couture y precisión, Gu eligió el IWC Ingenieur Automatic 35, una reinterpretación contemporánea de un diseño histórico. Con una caja más compacta de 35 mm, este modelo logra una ergonomía impecable sin sacrificar carácter.
El cristal de zafiro convexo con tratamiento antirreflejante en ambas caras revela un nivel de acabado meticuloso, mientras que la construcción asegura resistencia incluso ante cambios de presión. Minimalista pero profundamente técnico, este Ingenieur es la prueba de que el lujo silencioso sigue marcando pauta.
TE PUEDE INTERESAR:
Simone Barlaam — OMEGA Speedmaster Chronoscope Paris 2024
Cortesía: Instagram.
Barlaam llevó una pieza cargada de narrativa: el OMEGA Speedmaster Chronoscope Paris 2024. Inspirado en los cronógrafos de los años 40, este modelo fusiona herencia y modernidad con una ejecución impecable.
La esfera opalina plateada se complementa con subesferas ennegrecidas y detalles en oro Moonshine de 18 quilates, creando una paleta que remite directamente a los colores olímpicos. Pero el verdadero espectáculo está en su dial: tres escalas —taquímetro, pulsómetro y telémetro— organizadas en un diseño tipo “caracol” que rinde homenaje a la instrumentación clásica. En su interior, el calibre 9908 certifica precisión absoluta bajo los estándares Master Chronometer.
Novak Djokovic — Hublot Classic Fusion Black Magic
Cortesía: Instagram.
Djokovic apostó por la filosofía de la fusión con el Hublot Classic Fusion Black Magic 42 mm, una pieza que combina estética minimalista con innovación técnica.
La caja negra, combinada con correa de caucho, desafía las convenciones más tradicionales de la alta relojería. Este modelo es heredero directo del ADN disruptivo de Hublot: arquitectura abierta, materiales contemporáneos y un enfoque que prioriza tanto la funcionalidad como el diseño. Un reloj que no sigue reglas—las redefine.
Lando Norris — Richard Mille RM 11-05 Automatic Flyback Chronograph GMT
Cortesía: Instagram.
Aunque no estuvo presente físicamente, Norris celebró su premio con una de las piezas más técnicas de la noche: el Richard Mille RM 11-05 Automatic Flyback Chronograph GMT.
Esqueletizado y altamente funcional, este modelo incorpora cronógrafo flyback, función GMT, calendario de gran formato y un rotor de geometría variable. Cada elemento responde a una lógica de rendimiento, alineada con el ADN de la Formula 1. No es sólo un reloj: es una máquina de precisión diseñada para el movimiento constante.
DESCUBRE