Así es Cabo Verde: el país que llevó a Argentina al límite y es uno de los secretos mejor guardados de África
Después de ganarse todos los corazones en su primera Copa del Mundo y llevar a Argentina hasta tiempos extras, Cabo Verde se convirtió en uno de los destinos más buscados de África y con justa razón…
Vozinha, capitán y portero de la selección de Cabo Verde durante su histórica participación en el Mundial. Cortesía: FIFA World Cup.
Durante poco más de dos horas, el mundo dejó de mirar únicamente a los favoritos y comenzó a seguir con atención a una pequeña selección africana que se negó a rendirse hasta el último minuto. Con apenas 600 mil habitantes, sin la tradición futbolística de las grandes potencias y disputando la primera Copa del Mundo de su historia, Cabo Verde protagonizó uno de los capítulos más memorables del torneo. Su último enfrentamiento ante la Selección de fútbol de Argentina fue más que un partido de eliminación directa, éste se convirtió en la confirmación de que el fútbol aún puede regalar historias inesperadas e inspiradoras.
Argentina terminó imponiéndose 3-2, pero sólo después de un encuentro que se extendió hasta el tiempo extra y en el que los Tubarões Azuis pelearon literalmente cada balón hasta el último minuto. Lejos de conformarse con haber llegado por primera vez al Mundial, los dirigidos por Bubista obligaron a una de las favoritas al título a disputar uno de sus encuentros más exigentes del campeonato. Y no sé tú, pero esta eliminación se sintió lejos de una derrota, al contrario… fue el momento en el que millones de aficionados descubrimos a un país que hasta hace unas semanas apenas podíamos ubicar en el mapa. Y ahora, descubrimos uno de los secretos mejor guardados del Atlántico; un archipiélago volcánico en el que el océano cambia de color a cada hora del día, las montañas emergen directamente del mar, la música acompaña la vida cotidiana y la hospitalidad forma parte de la identidad nacional.
Cabo Verde ya no es únicamente el país que sorprendió en el Mundial, sino el destino que comienza a despertar el interés de viajeros que buscan experiencias diferentes a los circuitos tradicionales de Europa o el Caribe.
¿Dónde está Cabo Verde? Así es el archipiélago africano que pocos conocían antes del Mundial
Aunque pertenece al continente africano, Cabo Verde no se encuentra en tierra firme. El país está formado por un archipiélago de origen volcánico situado en pleno océano Atlántico, aproximadamente a 600 kilómetros de la costa de Senegal. Esa ubicación privilegiada, en medio de las rutas marítimas entre Europa, África y América, marcó su historia durante siglos y explica a la perfección la diversidad cultural que mantiene actualmente.
Sin afán de darte clases de geografía, el archipiélago pertenece a la región conocida como Macaronesia, junto con las Islas Canarias, Madeira y las Azores. Está integrado por diez islas habitadas y varios islotes menores, divididos en dos grandes grupos según la dirección de los vientos alisios. Por su parte, las islas de Barlovento reúnen algunos de los paisajes más espectaculares del país con Santo Antão, famosa por sus montañas y senderos; São Vicente, donde se encuentra la vibrante ciudad de Mindelo; São Nicolau, Sal, Boa Vista y la deshabitada Santa Luzia. Mientras que en el grupo de Sotavento se encuentran Santiago, donde está la capital Praia; Fogo, dominada por uno de los volcanes activos más impresionantes de África; Maio y Brava, la isla más pequeña del archipiélago.
Consejos para visitar Cabo Verde y disfrutar de sus islas
Uno de los errores más comunes al planear un viaje a Cabo Verde es pensar que se trata de un único destino, como si fuese una visita aislada a País o Roma. La realidad es que, como ya lo hemos explicado, el país está formado por diez islas habitadas y cada una de ellas ofrece una experiencia completamente distinta. Mientras algunas son famosas por sus resorts frente al mar y deportes acuáticos, otras parecen sacadas de un documental sobre volcanes, senderismo o pueblos pesqueros en los que el tiempo transcurre a otro ritmo.
Boa Vista, Cabo Verde. Cortesía: Nick Fewings para Unsplash.
Sal, Cabo Verde. Cortesía: Peace Itimi para Unsplash.
La buena noticia es que el archipiélago cuenta con una red de vuelos domésticos y ferris que permite combinar varias islas en un mismo itinerario. Si dispones de una semana, lo ideal es conocer entre dos y tres; con diez o doce días es posible descubrir la esencia de cuatro islas muy diferentes entre sí:
1. Isla de Sal es el mejor lugar para comenzar tu viaje a Cabo Verde
Si es tu primera vez en Cabo Verde, Sal suele ser la mejor puerta de entrada. Aquí se encuentra el Aeropuerto Internacional Amílcar Cabral, el principal aeropuerto internacional del país que conecta Cabo Verde con ciudades de Europa, África y América.
La isla debe su nombre a las salinas que durante siglos impulsaron la economía local y que actualmente se han convertido en una de sus principales atracciones. En Pedra de Lume, un antiguo cráter volcánico alberga lagunas de agua salada en las que es posible flotar gracias a su alta concentración de minerales, una experiencia que muchos comparan con el Mar Muerto. Pero Sal es, sobre todo, una isla para vivir el océano. Sus playas de arena clara y aguas turquesa la han convertido en uno de los destinos favoritos para practicar kitesurf, windsurf, paddle board y buceo. La localidad de Santa Maria concentra buena parte de la vida turística, con restaurantes frente al mar, cafés, hoteles y un ambiente relajado.
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2. Boa Vista con dunas africanas, playas infinitas y uno de los mejores lugares para desconectarse
Boa Vista representa el lado más tranquilo y exclusivo de Cabo Verde. Su paisaje sorprende gracias a las enormes dunas de arena dorada que se mezclan con playas prácticamente vírgenes y que parecen no terminar nunca, combinación que le ha valido el apodo de “el pequeño Sahara sobre el Atlántico”. La playa de Santa Mónica, considerada una de las más espectaculares de África Occidental, se extiende durante varios kilómetros sin edificios que interrumpan en el horizonte. Caminar por ella transmite una sensación difícil de encontrar en otros destinos turísticos.
Entre junio y octubre, Boa Vista también se convierte en uno de los principales lugares de anidación de tortugas marinas del Atlántico, una experiencia qie puede disfrutarse mediante excursiones organizadas bajo estrictas normas de conservación.
3. São Vicente la isla considerada el alma de Cabo Verde
¿Quieres entender por completo la personalidad del país? La isla de São Vicente te lo explica a la perfección. Aquí, el viaje cambia radicalmente de ritmo y pasa de las largas jornadas en la playa a Mindelo —la capital cultural del archipiélago— que te invita a perderte entre calles coloniales, galerías de arte, pequeños cafés y bares en los que la música en vivo forma parte de la rutina diaria. Este es un destino para quienes disfrutan conocer la historia de los lugares que visitan y conversar con la gente local.
La mejor opción de hospedaje en São Vicente es, sin duda, el Four Points by Sheraton São Vicente. Un complejo ubicado frente a la playa de Laginha y con vistas hacia la isla de Santo Antão que se ha convertido en uno de los alojamientos más completos del país con 127 habitaciones y suites contemporáneas que combinan un diseño funcional con espacios pensados para descansar después de recorrer el archipiélago. El rooftop bar es uno de los mayores atractivos ya que desde aquí es posible contemplar el Atlántico mientras el sol desaparece.
Cortesía: Marriott Bonvoy.
Su ubicación resulta especialmente conveniente para explorar Mindelo caminando y, al mismo tiempo, organizar excursiones de un día hacia Santo Antão. En lugar de limitarse a ofrecer una estancia cómoda, el Four Points funciona como una puerta de entrada para descubrir el lado más cultural de Cabo Verde.
4. Santo Antão el destino que sí o sí debe estar en tu itinerario
Mientras las fotografías más famosas de Cabo Verde suelen mostrar playas de arena blanca, Santo Antão demuestra que el país también posee algunos de los paisajes montañosos más impresionantes del continente. Aquí, las carreteras serpentean entre picos volcánicos, valles cubiertos de vegetación y pequeñas aldeas agrícolas en los que el ritmo de vida apenas ha cambiado durante décadas.
Si eres fanático de los planes que incluyen hikes y explorar, los senderos como la famosa ruta entre Cova y Paul se convertirán en tus favoritas ya que atraviesan terrazas cultivadas, acantilados y pueblos en los que todavía se produce el tradicional grogue, el destilado nacional elaborado a partir de caña de azúcar.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Cabo Verde y qué debes empacar?
Una de las grandes ventajas de Cabo Verde es que puede visitarse prácticamente durante todo el año gracias a su clima tropical árido, moderado por la corriente fría de las Islas Canarias y los vientos alisios. Las temperaturas se mantienen agradables durante la mayor parte del año, lo que convierte al archipiélago en un destino ideal tanto para quienes buscan días de playa como para los amantes de la naturaleza y las actividades al aire libre.
La mejor temporada para viajar es entre noviembre y junio, cuando el clima es más seco, las lluvias son prácticamente inexistentes y las temperaturas oscilan entre los 20 y 27 °C. Estos meses son perfectos para recorrer varias islas, disfrutar de las playas de Sal y Boa Vista, explorar las calles de Mindelo o hacer senderismo entre los espectaculares paisajes montañosos de Santo Antão.
Entre agosto y octubre llega una breve temporada de lluvias. A diferencia de otros destinos tropicales, las precipitaciones suelen concentrarse en pocos días y continúan siendo relativamente escasas; la ventaja de viajar en esta época es que las islas, especialmente Santiago y Santo Antão, lucen más verdes, además de ser la temporada en la que pueden observarse tortugas marinas desovando en algunas playas protegidas, pero considera que también son los meses más cálidos del año. Por su parte en mayo y octubre pueden presentarse episodios del harmattan, un viento procedente del desierto del Sahara que ocasionalmente eleva las temperaturas hasta los 35 °C y reduce la visibilidad debido al polvo en suspensión. Aun así, el clima continúa siendo estable y mucho más predecible que el de otros destinos tropicales.
Rui Tourag Hotel en Boa Vista, Cabo Verde. Cortesía: Nick Fewings para Unsplash.
Formiguinhas, Ponta do Sol, Cabo Verde. Cortesía: Dominique Josse para Unsplash.
Al momento de preparar la maleta, conviene recordar que cada isla ofrece paisajes muy diferentes. No es lo mismo pasar una semana entre las playas de Sal que ascender al volcán de Fogo o recorrer los senderos de Santo Antão. La mejor opción es apostar por una maleta versátil sin caer en el overpacking; la ropa ligera de algodón o lino, los trajes de baño, unas sandalias cómodas, lentes de sol y un sombrero o gorra serán indispensables durante prácticamente todo el viaje. Aunque las temperaturas rara vez descienden de forma importante, una chamarra ligera resulta muy útil para las noches más ventosas, especialmente entre noviembre y febrero.
Si planeas hacer senderismo o visitar el Pico do Fogo, también es recomendable llevar botas o tenis con buena tracción, una mochila pequeña para excursiones y una botella reutilizable para mantenerte hidratado.Un artículo que no debe faltar en el equipaje es el protector solar de alta protección. Aunque el clima suele sentirse agradable gracias a la brisa del Atlántico, la radiación solar es intensa durante todo el año. Y si disfrutas de la fotografía, vale la pena reservar espacio para una cámara con lente gran angular y un filtro polarizador ya que Cabo Verde ofrece escenarios que difícilmente encontrarás en otro destino.
Esto es todo lo que debes saber antes de viajar a Cabo Verde
El idioma oficial de Cabo Verde es el portugués, aunque la mayoría de los habitantes conversa habitualmente en criollo caboverdiano. En los hoteles, restaurantes y zonas turísticas es relativamente sencillo comunicarse a través de otros idiomas como el inglés, el francés y en ocasiones italiano. La moneda nacional es el escudo caboverdiano y, aunque en la mayoría de los establecimientos aceptan pagos con tarjeta, siempre es conveniente cargar con algo de efectivo para los pequeños comercios o mercados.
Cabo Verde es considerado uno de los destinos más seguros de África para el turismo que, como en cualquier destino internacional, basta con mantener las precauciones habituales respecto a los objetos personales.
¡Ojo! Los enchufes corresponden al estándar europeo tipo C y F, por lo que si viajas desde América necesitas un adaptador, recuerda siempre hacer pruebas de potencia y siempre desconecta tus aparatos electrónicos al salir del hotel. También considera que la propina en Cabo Verde no es obligatoria, pero siempre es bienvenida cuando el servicio ha sido especialmente bueno.
Finalmente, si el plan incluye recorrer varias islas, vale la pena evitar itinerarios demasiado ajustados. Los ferries y algunos vuelos domésticos pueden experimentar cambios debido a las condiciones meteorológicas, por lo que disponer de cierta flexibilidad hará que tu viaje sea aún más relajado.
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